martes, 3 de mayo de 2016

"La Haciendo de Tilipulo"

"Tilipulo un rincón ignorado que encierra dolor, magia y deseo"

A tan solo 1 minutos de Latacunga, se esconde silencioso un tesoro que ha perdido el brillo con el pasar de los años y del olvido. Sin embargo, sigue siendo un tesoro; una joya de acceso gratuito que muy pocos se atreven a desenterrar y a pulir 

El Dolor: 
En sus entrañas, respiran todavía las huella de lo que fuera primero tierra de caciques y luego de los obrajes mas importantes de la región donde, tras la llegada de los españoles, los indígenas cultivaban lino y seda, hilaban lana de llama y miraban crecer uvas, peras y manzanas que se convertirían en vinos y sidra para España. Atrás, un calabozo deseoso de poder hablar y en uno de los patio, un reloj de sol descascarado desde el cual se percibe un olor a hierro arrincona que proviene de los cuartos traseros, que a manera de museo improvisado, guardan herramientas y aparatos de aquella época, distribuidos y etiquetados de forma casi imperceptible. Este es quizás uno de los mayores encantos de Tilipulo.
El reloj de sol (PatricioNuñez)
La Magia: 
Una reliquia arquitectónica del siglo XVIII que albergo a personajes históricos de la talla de Alejandro Von Humboldt, asi como presidentes y patriotas de la gesta libertaria. Los blancos muros, las columnas redondas y los patios de piedra susurran secretos encontrados de Manuelita Sáenz y Simón Bolívar. Dicen que todas las noches se escucha la llegada de sus caballos y tras las puertas, sus discusiones apasionadas de política, negocios y placer. Cabe recalcar que la hacienda de Tilipulo nunca fue un monasterio. 
En la terraza, se encuentra el imponente teléfono de aire, también llamado el balcón de los secretos, donde el cura realizaba las confesiones a personas con enfermedades terminales, pues existe una distancia de 30 metros que no son obstáculo para comunicarse se un extremo a otro.
Hacienda de Tilipulo "Entrada"(CulturaCotopaxi)
El Deseo:
En uno de los 6 patios una pequeña puerta de hierro llama a los visitantes con su atractivo olor a miedo. Se trata de un pasadizo secreto de escape en épocas de guerra que ha cambiado su nombre por el pozo de los deseos. La puerta esta abierta y quien decide entrar es testigo del otoño que emana de los muros de piedra pómez, pegados con una mezcla compuesta por sangre de animal, miel de caña, cebo, huevo y barro. Al final, un pequeño pozo de agua cristalina en cuyo fondo permanecen las monedas de los viajeros sonadores. Cuenta la leyenda un día una señora se lavo el rostro pidiendo que no le salgan arrugas y hasta el día de hoy su piel se mantiene tonificada y sin una solo raya 
La entrada al pozo de los deseos(PatricioNuñez)

PROYECTO

CAMINATA HACIA LA HACIENDA DE TILIPULO- ESTUDIANTES DE LA SALLE_ 2016

EXPERIENCIAS

Cultura y patrimonio de Ecuador
Caminata 23-4-16
Antes
Todo empezó con la visión de nuestra teacher de Cas, la cual hace aproximadamente un mes nos anticipó que planificaba un proyecto de Cas haciendo referencia a una caminata. Desde ese momento hubo especulación en cada uno de nosotros sobre el lugar, el día, las circunstancias, factores en general que conformarían la caminata. La fecha y el lugar nos fueron notificados dos semanas antes del suceso por nuestra teacher, todos nos encontrábamos emocionados porque iríamos a un lugar muy representativo de la ciudad “La hacienda de Tilipulo”. Para la siguiente semana se nos avisó de la planificación administración y organización del proyecto. Se dispusieron grupos de diez estudiantes para un mejor control y cada estudiante llevaría refrigerio para compartir en su grupo. Algunos maestros de la institución nos acompañarían aquel día y nos avisaron sobre la primera sorpresa: El equipo Scout de la ciudad de Latacunga nos acompañaría el mismo día resguardándonos, protegiéndonos y divirtiéndonos. Como la caminata se realizó un día sábado el viernes anterior asistimos a una conferencia sobre la hacienda en la institución la cual nos ayudó a despejar varias dudas.

Durante
La caminata se realizó el día sábado veintitrés de abril del año 2016 a las ocho de la mañana, la concentración de los estudiantes se realizó en la Universidad Técnica de Cotopaxi. Todos nos sentíamos emocionados por vivir aquella experiencia y empezamos a conformar los grupos anteriormente dispuestos con ayuda del grupo Scout entonces realizamos algunas dinámicas y emprendimos el viaje a “pataso” de una forma conjunta con los scouts realizábamos dinámicas para entretenernos mientras caminábamos, entonces realizamos una primera parada en un lugar bastante amplio, en esta parada el grupo scout nos enseñó parte de sus técnicas y de cómo es la vida que ellos viven. En cuestión de poco tiempo completamos el viaje y llegamos a la Hacienda, aquí descansamos un poco mientras nos servíamos el refrigerio, terminando de alimentarnos recogimos la basura y empezamos el recorrido guiado por empleadas del lugar, aquí en este recorrido aprendimos mucho sobre nuestra cultura y es realmente impresionante ver como un lugar tan hermoso e importante ha sido dejado de lado como una cosa sin importancia, esto debe cambiar y nosotros hacemos un llamado a todos los latacungueños para cuidar este bello patrimonio.


Después

Cuando finalizamos esta caminata me quedo absolutamente claro que Tilipulo es un lugar de suma importancia para la provincia de Cotopaxi ya que aquí se encuentra parte nuestras generaciones pasadas, se encuentra una pequeña parte de nosotros mismos y sinceramente me parece una locura el proyecto convertir este bello lugar en un simple camal. Quiero hacer una invitación a toda la gente de la provincia de Cotopaxi a visitar la Hacienda de Tilipulo ya que solamente de esta manera entenderán el tremendo valor que tiene para todos nosotros. En aquel lugar se han dado tantos hechos históricos que merece un mejor trato por parte de nosotros mismos respetando nuestra cultura, nuestras generaciones pasadas y nuestra descendencia. 

Vegetación de la Hacienda Tilipulo

Bajo arboles de eucalipto que por su apariencia se pueden divisar que llevan algo más de cien años en este lugar, con sus hojas que desprenden su nato olor a naturaleza viva, se halla el camino empedrado que conduce a la historia que hace muchos años atrás dejo un hito en la vida de los latacungueños. A su ingreso se abren dos puertas grandes de hierro para revelar los secretos ocultos de la vieja mansión; se puede ver un verde prado que forma parte de esta hacienda, enseguida se hace presente y de apoco las primeras plantas de diversos tipo de geranios florecidos que no faltaran en toda ella. Tilipulo, tiene un gran valor histórico, guarda muchos recuerdos en sus paredes de piedra pómez , claramente se puede ver por sus pasillos que conducen a cada uno de los lugares de la hacienda, la marca que ha dejado aquellos momentos históricos y heroicos que sucedido en este paraje. La historia cuenta que fue en este sitio el 11 de noviembre de 1.820 donde se reunieron los patriotas latacungueños para firmar el Acta de Independencia de la ciudad de Latacunga.10799678_364482603718836_953118642_n En un segundo jardín podemos observar bien cimentado por el pasar de los años, el árbol centenar de eucalipto aromático, traído por el ex – Presidente de la República, Gabriel García Moreno en el año de 1.865, no se puede pasar por alto aquel árbol de molle de 116 años, cuyas flores huelen y saben igual que la pimienta. Continuando con el recorrido se llega a un tercer patio con jardines limitados por paredes altas, en el que encontramos aquel pozo que además de abastecer de agua a la casa de hacienda sirvió como túnel de fuga en caso de persecuciones políticas, este pozo tiene 15 metros de profundidad, el descenso es logrado por una escalinata abovedada, que se halla en el interior de la hacienda. El patio principal de vetusto empedrado, se abre en amplia laguna matizada con floridos sauces, molles, cipreses y eucaliptos que adornan el ambiente y engalanan la estrecha terraza, nueva y que en un pasado funcionaron los obrajes. A medida que se va internando en este monasterio se encuentra a su paso el reloj agrícola de sol donde se puede saber la hora según la sombra que proyecte, está apostado en el medio de uno de sus jardines, está dividido en dos caras una norte y la otra sur, el primera se cuenta desde el 21 de mayo hasta el 18 de septiembre y en la segunda desde el 19 de septiembre hasta el 20 de marzo. Siguiendo con el recorrido se puede observar el museo que está inmerso en Tilipulo, cada una de las vasijas que se encuentran en aquellos cuartos tiene su historia, algunas de la cultura de panzaleo, otras incas, valdivia, milagro y así muchas que fueron donadas por el Banco Central del Ecuador. Se puede observar como cada trazo que contienen las figuras cuentan la historia de Ecuador, además cada una de ellas fue construida con mucho esmero por los aborígenes del pasado que dieron una identidad a los ecuatorianos.10751689_364482927052137_111735525_n - copia Por sus pasillos se hace visible una acogedora plazoleta, en la cual sobresale la maravillosa fachada de la iglesia colonial que fue construida en el año de 1.772 según consta en una de las campanas de la torre de la iglesia, la puerta verde con sus cinco rayas de color café se abren magistralmente para dar cabida a la visión panorámica de lo que en un pasado fue un lugar de reflexión cristiana para los moradores del lugar, las estatuas de San Juan Bautista patrono de la hacienda , San Isidro Labrador, dan la bienvenida al interior de la capilla a todo aquel que pasan por este lugar. La historia nos relata que sobre el púlpito que se encuentra ahí se paraba el sacerdote para dar el sermón, ya que de este lugar podía llegar su voz hasta el último rincón del sitio. Es notorio el piso de la capilla, debido a que es hecho a base de ladrillo hexagonal, al lado izquierdo del púlpito se halla un cuarto en el que se dice se vestía el sacerdote, supuestamente en la pila bautismal que está localizada en este lugar se realizaba los bautizos a los niños, pero según Daniel Herrera cuidador y guía de la hacienda esta pileta servía para lavarse las manos el sacerdote antes de salir a dar la misa, además para depositar los restante sagrados que sobraban después de misa que son; la ostia y el vino. Para completar este conjunto religioso tenemos el coro realizado en madera rústica que albergaba en su época a los que exaltaban alabanzas al ser supremo que se halla en los cielos. En el lado sur de la iglesia, se diseñó un jardín con apariencia de cementerio, el cementerio es nuevo y corresponde a la época posterior de la edificación, aquí se observa dos cruces adornadas con el simbólico escudo de Asís. Tilipulo, es un lugar donde se puede encontrar mucha armonía, está abierto a todo público que desee conocer la historia de Ecuador y que sienta que más allá de madera roca y cemento esta una historia que plasma la vida de una sociedad que se esfuerza por sobresalir de lo banal. bibliografia: http://aldiaonline.com/?p=23143

Historia de la Hacienda de Tilipulo

Hacienda de Tilipulo
El monasterio original fue construido alrededor de 1.680 por el arquitecto Marco Guerra, con el nombre de San Juan Bautista de Tilipulo. Inicialmente esta hacienda pertenecía al cacique inca Sancho Hacho. A inicios de la época colonial el valle situado al norte de Latacunga formó parte de la encomienda asignada a
Rodrigo Núñez de Bonilla.
En el siglo XVII luego de un proceso de fragmentación de propiedades se formaron diferentes haciendas entre ellas Tilipulo Grande, consolidada por Don Ignacio de Arteaga. En 1.696 la hacienda pasó a manos de don Fernando Dávalos, quien inició el obraje para la producción de paños y bayetas. Su esposa, doña María Villagomez de Larraspuru al enviudar, continuó la expansión del predio y aumentó notablemente el volumen de producción textil.
En 1.763, fue vendida al Marqués de Miraflores, Antonio Flores y Vergara. En este período, el obraje alcanza su óptimo nivel de producción y por esta época se construye la gran iglesia San Juan Bautista de Tilipulo, que representa la más importante construcción del casco de la hacienda.

     Más tarde pasó a manos de don Manuel Larrea y Jijón, Marqués de San José, quien        acrecentó la extensión del predio, restauró los obrajes y más construcciones que habían sido afectadas por un incendio, e inició la exportación de textiles.


A finales del siglo XIX, el obraje decayó, como casi todos los de la sierra ecuatoriana, porque el mercado fue ocupado por textiles importados.

lunes, 2 de mayo de 2016

RELATOS HISTORICOS

A tan sólo 15 minutos de Latacunga, se esconde silencioso un tesoro que ha perdido el brillo con el pasar de los años y del olvido. Sin embargo, sigue siendo un tesoro; una joya de acceso gratuito que muy pocos se atreven a desenterrar y a pulir.

El Dolor: En sus entrañas, respiran todavía las huellas de lo que fuera primero tierra de caciques y luego uno de los obrajes más importantes de la región donde, tras la llegada de los españoles, los indígenas cultivaban lino y seda, hilaban lana de llama y miraban crecer uvas, peras y manzanas que se convertirían en vinos y sidra para España. Atrás, un calabozo deseoso de poder hablar y en uno de los patios,  un reloj de sol descascarado desde el cuál se percibe un olor a hierro arrinconado que proviene de los cuartos traseros, que a manera de museo improvisado, guardan herramientas y aparatos de aquella época, distribuidos y etiquetados de forma casi imperceptible. Este es quizás, uno de los mayores encantos de Tilipulo: uno puede ver, tocar, oler, sin tropezarse con vitrinas, letreros o cintas. Un destino parecido tiene el cuarto de las vasijas, testigos quebrantados y opacos de las manos nativas que hace siglos redondeaban y moldeaban con impresionante técnica el barro. En una esquina cráneos y huesos humanos que prefieren conservar el anonimato.

La Magia: n su época gloriosa, la Hacienda de Tilipulo fue conocida como el monasterio San Juan Bautista. Una reliquia arquitectónica del siglo XVIII  que albergó a personajes históricos de la talla de Alejandro Von Humboldt, así como  presidentes  y patriotas de la gesta libertaria. Los blancos muros, las columnas redondas y los patios de piedra susurran  secretos entrecortados de Manuelita Sáenz y Simón Bolívar. Dicen que todas las noches se escucha la llegada de sus caballos y tras las puertas, sus discusiones apasionadas de política, negocios y placer.
Casi todos los árboles de la hacienda tienen más de un siglo de vida, pero hay uno que es más especial y se levanta orgulloso en el centro del jardín trasero: El perfumado Eucalipto, uno de los primeros que llegaron a Ecuador, plantado por el ex-presidente García Moreno que realizaba la visita a la hacienda para realizar sus retiros espirituales.

El Deseo:
Los primeros propietarios de Tilipulo fueron Sancho Jacho Pullupaxi, cacique de Saquisilí y luego Sancho Jacho de Velasco y su esposa Francisca Sinagsichi.La Compañía de Jesús asumió la propiedad a partir de 1720, donde se edificó el Monasterio de San Juan Bautista,  lugar de reposo y meditación para los monjes y de trabajo y sacrificio para los indígenas.
La Hacienda de Tilipulo, jugó un papel muy importante en la gesta libertaria de Latacunga del 11 de noviembre de 1820 ya que este lugar albergó a los patriotas. También desde este sitio se planificó la libertad de: Machachi, Ambato, Riobamba y Guaranda, simultáneamente.
El 9 de agosto de 1979, el Municipio de Latacunga compra Tilipulo, a un costo ocho millones setecientos setenta mil sucres. Gonzalo Zúñiga fue el alcalde de la época. A pesar de que se planificó su restauración como un centro turístico y hotelero, el proyecto no se concluyó.
http://www.gamatv.com.ec/tilipulo-un-rincon-ignorado-que-encierra-dolor-magia-e-historia/

 



Aspectos Positivos de la Hacienda

Esta propiedad tiene 76 hectáreas, fue adquirida en 1979 por su valor patrimonial.

En medio de uno de los patios existe el reloj de sol, donde se puede saber la hora según la sombra que proyecte.
 En la parte posterior existe un gran jardín que alberga diversas plantas, en la mitad existe un árbol que fue sembrado por el expresidente Gabriel García Moreno. 

 También tiene una iglesia colonial, es el ‘Santuario de Miraflores’ que mantiene una sola nave definida por una bóveda de cañón construida en piedra pómez, material del que está hecha la edificación completa.

Hay un lugar donde existe filtrado de agua de piedra pómez con carbón en su interior

Un sitio que ha logrado obtener toda la atención de los turistas. 

Es un lugar parte de nuestra historia 


Portal turismo(2015) Hacienda Tilipulo recuperado(2016) htttp://vivelatacunga.com 

Hacienda Tilipulo 

LATACUNGA - ECUADOR


¿Quién somos nosotros? 

Somos estudiantes que formamos parte de la Unidad Educativa Particular San José ``La Salle`` somos parte del Pre-IB de nuestro colegio estamos en Primero de Bachillerato 'B' que hemos programado una caminata a la Hacienda Tilipulo nuestro trabajo de recorrer y conocer parte de la historia de aquella Hacienda es parte de un proyecto en uno de nuestros componentes troncales CAS.
Los Autores son:
Milagros Eivar 
Jessica Chanatasig
Lenny Caicedo
Edri Villagrán
Víctor Huertas
Patricio Nuñez
Nicolay Guamanì
Richard Varas 
Rody Guanoquiza
Vinicio Molina
Sofía Andrade 

Ex-Hacienda Obraje de Tilipulo

A 7 kilómetros de Latacunga, como un ámbito de recogimiento y de paz en la inmensidad de la distancia, surge una reliquia arquitectónica colonial, la Hacienda Obraje de San Juan Bautista de Tilipulo. (Shigllipullu), nombre preincásico que explica las costumbres de los habitantes de trenzar fibras de cabuya para confeccionar cobijas y otros tejidos.

Un viejo reloj de sol, un grueso árbol de eucalipto con 146 años encima, seis patios, 14 habitaciones, una laguna artificial y una iglesia con tanta resonancia que nunca ha necesitado micrófonos, son parte de la Hacienda de Tilipulo, una construcción del siglo XVIII tan apacible y hermosa que incluso albergó varios días al científico Alejando Von Humboldt.

En su época de gloria, esta hacienda -ubicada a 15 minutos de Latacunga, en la parroquia de Poaló- fue uno de los obrajes más importantes de la región. Aquí, los indígenas cultivaban lino y seda, e hilaban lana de llama para confeccionar ponchos, fajas y bayetas. Sacerdotes franciscanos, caciques indígenas y familias criollas han sido propietarios de la casa hacienda de Tilipulo.

En uno de los patios, por ejemplo, hay un árbol de eucalipto aromático donado por el ex-presidente García Moreno y que fue uno de los 4 primeros arboles de eucalipto que llegaron al Ecuador; muy cerca está un árbol de molle de 116 años, cuyas flores huelen y saben igual que la pimienta. En la parte trasera de la casa está el calabozo donde sufrieron muchos indígenas; más atrás hay una especie de pozo que también sirvió como pasadizo para escapar en época de guerra, y claro, están los muros de piedra pómez, pegados con una mezcla compuesta por sangre de animal, miel de caña, cebo, huevo y barro.

Desde hace 35 años, la Hacienda de Tilipulo pertenece al Municipio de Latacunga. Hoy en día se encuentra aquí, el Museo de Arqueología Industrial de la Fabrica de Tejidos San Gabriel ubicada a las orillas del río Cutuchi (a la entrada norte de la ciudad) y que fue destruida y sepultada por los lahares de la erupción del Cotopaxi de 1877, así también encontramos una muestra de Objetos de Arte religioso de la época colonial.(vivelatacunga.hacienda-tilipulo)
Sacado de: www.tripmondo.com